terça-feira, 20 de agosto de 2013

Chile - Duas Mulheres: Michelle e Evelyn - Quem nos representa?

Abaixo a história das duas candidatas ao governo do Chile
Histórias parecidas com lados bem distintos
Leitura muito interessante
Alguem diria:  "coincidências da vida" ... 
Eu digo: "estratégias de combate e sobrevivência"
Alguma duvida que Evelyn se deixou usar e embarcou na farsa?
Por essas e outras sempre afirmo: " não basta ser mulher..."
Quem representa a história de luta das Mulheres da América Latina?




Chile y sus sombras sobre dos mujeres
Por: Eric Nepomuceno

En las elecciones presidenciales de noviembre de este año habrá en Chile, por primera vez, dos mujeres candidatas con posibilidades de victoria. Una, la favorita, es la socialista Michelle Bachelet, que fue presidente entre 2006 y 2010 y se presenta por una alianza de centro-izquierda.

La otra, con menos chances visibles, es Evelyn Matthei, y se presenta por una agrupación de derecha, armada por el actual presidente, Sebastián Piñera. Ella no oculta a nadie que, más que conservadora, es pinochetista.

Hay que reconocer una cierta osadía en esa declaración: al fin y al cabo, ni siquiera Piñera, que fue admirador de Pinochet, se define hoy día como pinochetista.

La disputa entre Michelle y Evelyn trae una característica muy singular: las dos se conocen desde la infancia, crecieron muy cercanas y cada una vivió un lado del tiempo que cubrió Chile con la sombra de una larga y trágica noche: la dictadura salvaje del general Augusto Pinochet.

Michelle es dos años mayor que Evelyn. El padre de Michelle, Alberto Bachelet, fue general de la Fuerza Aérea de Chile.

El padre de Evelyn, Fernando Matthei, también. Igual que sus hijas, Alberto era dos años mayor que Fernando.

El padre de Michelle fue fiel al presidente Salvador Allende. Luego del golpe del 11 de septiembre de 1973 cayó preso y fue torturado. Murió de un infarto en marzo de 1974, luego de una sesión de tortura.

Luego del golpe del 11 de septiembre de 1973, el padre de Evelyn se unió a Pinochet. En marzo de aquel nefasto año de 1974, dirigía la Academia de Guerra Aérea de Chile. En los sótanos de esa academia murió Alberto, el padre de Michelle.

Fernando Matthei, general de la Fuerza Aérea de Chile, dice que no ha participado de la barbarie de los secuestros, violaciones, saqueos, torturas y asesinatos de la dictadura de la cual fue figura insigne.

La viuda del general Alberto Bachelet, de la Fuerza Aérea de Chile, dice que cree en él.

Michelle Bachelet, que al lado de la madre reconoció el cuerpo de su padre el 12 de marzo de 1974, no dice nada. Lo único que quiere es que se sepa la verdad de la muerte de Alberto Bachelet.

En 1958 el capitán Fernando Matthei tenía 32 años y tres hijos: Fernando, de 6, Evelyn, de 4, y Robert, de uno. Matthei era uno de los 60 oficiales de la Fuerza Aérea que vivían en una villa militar en una base aérea en los alrededores de Antofagasta, prácticamente aislados de la población civil de la ciudad.

En 1958 llegó a la villa el también capitán Alberto Bachelet, que tenía 34 años y dos hijos: Alberto, de 11, y Michelle, de 6.

Ambos habían bautizado a sus primogénitos con sus nombres de pila.

Los dos se hicieron amigos inseparables. Las niñas también.

Alberto era un tipo extrovertido y risueño, Fernando era callado y retraído. Hablaban de deportes, literatura y música clásica.

Siguieron amigos por la vida. En 1967, cuando Matthei construyó una casa en Santiago de Chile, Alberto Bachelet apareció con tres pequeños árboles. Los dos amigos plantaron los arbolitos en el jardín de la casa recién estrenada. Los árboles siguen allí, la casa también.

En la juventud las amigas tomaron rumbos distintos. La hija de Matthei fue a estudiar en un colegio privado, la elegante Escuela Alemana, donde obtuvo una beca. La hija de Bachelet fue a una escuela pública.

En las elecciones presidenciales de 1970 los dos amigos tomaron rumbos distintos. Alberto Bachelet votó por Salvador Allende, Fernando Matthei prefirió al candidato conservador, el ex presidente Jorge Alessandri.

La amistad, en todo caso, se mantuvo intacta. En 1971, Matthei fue enviado en misión a Inglaterra, y Bachelet fue a trabajar en el gobierno de Allende.

El 11 de septiembre de 1973 Matthei todavía estaba en Londres. No participó del golpe urdido por Pinochet. En realidad, ni siquiera sabía de la conspiración.

El 11 de septiembre de 1973 Bachelet ocupaba un puesto de relieve en el Ministerio de Defensa, en Santiago. Por no sumarse al golpe, fue preso aquella misma mañana. Deambuló de cárcel en cárcel hasta llegar, en marzo de 1974, a los calabozos de la Academia de Guerra Aérea. En la mañana del 12, a los 51 años, sufrió un infarto luego de varias sesiones de torturas.

Su amigo de toda la vida, el general de la Fuerza Aérea Fernando Matthei, era el director de la Academia. 

A lo largo de los seis negros meses desde que se desató la carnicería en Chile la Academia había perdido sus funciones y se transformó en el sitio donde estaban detenidos militares que se negaron a sumarse a Pinochet.

Matthei aseguró que no tenía ningún control sobre lo que ocurría en la Academia, y que casi no iba a su despacho, que lo suyo era meramente simbólico.

Reconoció que sabía que en los calabozos del sótano estaba su amigo de toda la vida, Alberto Bachelet, pero que nunca lo fue a visitar. Dijo que la prudencia se sobrepuso al coraje.

Pocos días después de la muerte de Bachelet su viuda, Angela, y su hija Michelle fueron detenidas y llevadas al campo de concentración Villa Grimaldi. Luego de casi un año salieron al exilio. Volvieron en 1979, con el aval de Fernando Matthei, que en 1978 fue nombrado jefe de la Fuerza Aérea e integraba la Junta Militar encabezada por el mismo Augusto Pinochet de siempre.

Michelle se hizo médica pediatra; Evelyn, economista. Michelle empezó una discreta militancia clandestina en el Partido Socialista, a mediados de los años 80. Evelyn ascendía en las empresas de un joven exitoso que ganaba ríos de dinero gracias a sus buenas relaciones con la dictadura: Sebastián Piñera.

Las dos ya no se hablaban ni se veían. Volvieron a encontrarse durante la campaña electoral de 1989. El país estaba volviendo a la democracia, y Michelle apoyaba la coalición de centro-izquierda que llevó al demócrata cristiano Patricio Aylwin a la presidencia. Evelyn se eligió diputada nacional por el Partido Renovación Nacional, de derecha, integrado por figuras prominentes durante la larga noche de Pinochet.
El resto de la historia es bien conocido. Siempre discreta, Michelle Bachelet ha sido ministra de Salud, luego de Defensa, y en 2006 asumió la presidencia de Chile.

Evelyn Matthei cuenta que cuando las dos se rencontraron, en 1989, hablaron mucho sobre el tema de los derechos humanos.

Ha de haber sido una conversación rara, delicada, entre la hija de uno de los miembros de las juntas militares de la dictadura más sangrienta de la historia de Chile y la hija de un general muerto en la tortura por haberse negado a respaldar ese régimen de cuervos.


Ahora, bajo la sombra de esa historia, las dos vuelven a encontrarse en la vida política de Chile. Una saldrá de ese encuentro como presidenta. La otra se quedará en el camino.

domingo, 18 de agosto de 2013

Florianopolis, vergonha nacional!

Vergonha de ver Florianópolis na imprensa com o Decreto abaixo

Inaceitável... Lamentável... Questionável...

Seria uma recomendação do PSD para suas Prefeituras?


DECRETO N. 11. 945, de 02 de agosto de 2013. DISPÕE SOBRE A CONTRATAÇÃO OU ATUAÇÃO DE PROFISSIONAL MÉDICO COM DIPLOMA DE GRADUAÇÃO EXPEDIDO POR UNIVERSIDADES ESTRANGEIRAS, NA ADMINISTRAÇÃO PÚBLICA MUNICIPAL.
O PREFEITO MUNICIPAL DE FLORIANÓPOLIS, no uso de suas atribuições legais que lhe são conferidas pelo inciso III do art. 74, da Lei Orgânica do Município e em conformidade com a Medida Provisória n. 621, de 8 de julho de 2013 e, ainda, com a Lei Federal n. 9.394, de 20 de dezembro de 1996 (Lei de Diretrizes e Bases da Educação Nacional), CONSIDERANDO que os diplomas de graduação expedidos por universidades estrangeiras deverão ser revalidados por universidades públicas que tenham curso do mesmo nível e área ou equivalente, respeitando-se os acordos internacionais de reciprocidade ou equiparação, conforme preconiza o § 8º do art. 48, da Lei de Diretrizes e Bases da Educação Nacional DECRETA: Art. 1º Fica a Secretaria Municipal de Saúde impedida de contratar ou permitir a atuação em função típica, na Administração Pública Municipal, de profissional médico com diploma de graduação emitido por Universidades estrangeiras, sem a posterior revalidação de seu diploma por Universidades Públicas brasileiras, conforme estabelece a Lei Federal n. 9.394, de 20 de dezembro de 1996. Art. 2º Este Decreto entra em vigor na data de sua publicação. Florianópolis, aos 02 de agosto de 2013.
CESAR SOUZA JUNIOR – PREFEITO MUNICIPAL
JULIO CESAR MARCELLINO JR. – PROCURADOR-GERAL DO MUNICÍPIO


quinta-feira, 8 de agosto de 2013

Sete Anos de Lei Maria da Penha



Há exatos sete anos o Presidente Lula sancionava e publicava a Lei 11.340, conhecida por 98% da população como Lei Maria da Penha, que criou uma série de mecanismos para coibir a violência doméstica e familiar contra a mulher.

São muitos os avanços nestes sete anos de Lei, mas somente com a pactuação entre as três esferas de Governo (federal, estadual e municipal) é que poderemos, realmente, implementar a Lei Maria da Penha em todo o Brasil.

O governo federal, através da Secretaria de Políticas para as Mulheres, vem propondo e construindo inúmeras políticas de enfrentamento a violência contra a mulher, principalmente em relação à violência doméstica e familiar.

Com Programas como Brasil sem Miséria, o Brasil Carinhoso, Minha Casa Minha Vida, o Programa Pró-equidade de Gênero e Raça,Programa Nacional de Qualificação Profissional ,o Programa Trabalho e Empreendedorismo da Mulher , o Programa Nacional de Agricultura Familiar, o Plano Nacional de Enfrentamento à Feminização da Aids e outras DSTs, o Programa Mulher e Ciência, o Pacto Nacional pelo Enfrentamento à Violência Doméstica contra a Mulher, o disque 180 e o Programa: “Mulher, viver sem violência”.

Inúmeras são as possibilidades de construção destas e outras políticas em estados e municípios, mas para que isto aconteça é necessário termos organismos nos governos estaduais e municipais como as secretarias ou coordenadorias de mulheres e os conselhos de direitos da mulher. 

A partir desta organização e estabelecidas as diretrizes e os objetivos para o enfrentamento a violência doméstica ou familiar contra a mulher, e construir o diálogo local para a compreensão da situação das mulheres, a construção e implementação das políticas passa a ser uma realidade.

Considerando que, há uma Lei que nos garante uma série de equipamentos para coibir a violencia contra a mulher, tais como: casa abrigo, juizado especial, centro de referencia, delegacia especializada. E, há a possibilidade de implementação de inumeras políticas publicas para o empoderamento das mulheres e de enfrentamento a violência contra a mulher.

Por que milhares de mulheres continuam sendo vítimas de ameaças, lesão corporal, estupros e homicídios? 

Por que diariamente lemos noticias de mulheres que foram brutalmente violentadas por seus parceiros, ou ex parceiros? 

Por que diariamente temos noticias de meninas estupradas por pessoas de seu convívio familiar?

Poderiamos responder automaticamente que: a violencia acontece em função da omissão do poder publico na construção e implentação das políticas públicas e dos equipamentos necessários de prevenção a violência doméstica e familiar.

Para algumas pessoas uma resposta “simples, direta e objetiva”. Realmente, a ausência do poder público não contribui em nada para o fim da violência contra a mulher. Mas faz-se necessário lembrar que para cada vítima de violência doméstica e familiar há um agressor e que para cada agressor há uma realidade de vida.

Entendendo que a sociedade constrói mulheres e homens como sujeitos envolvidos em uma relação de domínio e subjugação, principalmente por meio da cultura, dos meios de comunicação, das crenças e tradições, do sistema educacional, das leis civis, da divisão sexual e social do trabalho, é preciso questionar de que forma vamos conseguir romper com o machismo enraizado em nossa sociedade há séculos?

O Instituto Patrícia Galvão, junto com o Instituto Data Popular, realizou uma pesquisa com o objetivo de “captar a percepção de homens e mulheres sobre o cenário de violência doméstica contra a mulher no Brasil, sobretudo no que diz respeito aos assassinatos de mulheres por seus parceiros ou ex-parceiros”.
Intitulada  “Percepção da sociedade sobre violência e assassinatos de mulheres” , entrevistou 1501 pessoas acima de 18 anos entre os dias 10 e 18 de maio de 2013. Esta pesquisa nos traz dados muito interessantes para pensarmos estratégias de prevenção à violência doméstica contra a mulher:

1. A violência no Brasil:
 A agressão contra mulheres e o estupro estão entre os crimes percebidos como mais recorrentes no Brasil, perdendo apenas para assassinato e roubo/assalto.
- A percepção da população brasileira é de que os crimes contra as mulheres têm aumentado nos últimos 5 anos.

2. A violência doméstica:
- Sete em cada dez entrevistados acreditam que a mulher sofre mais violência dentro de casa do que em espaços públicos.
- Metade da população considera que as mulheres se sentem mais inseguras dentro de casa.
- 17% concordam com a ideia que “mulher que apanha é porque provoca”
- 86% concordam que “quem ama não bate”.
- 9% acham que bater na parceira não deve ser crime.
- 69% acreditam que violência contra a mulher não ocorre apenas em famílias pobres.
- Em todas as classes econômicas a maioria conhece mulher agredida por parceiro
- 54% conhecem uma mulher que já sofreu agressão do parceiro.
-  56% conhecem um homem que já agrediu uma parceira
- 86% concordam que agressão contra a mulher deve ser denunciada à polícia.

3. Assassinatos de mulheres:
- Vergonha e medo de ser assassinada são percebidas como as principais razões para a mulher não se separar do agressor. 66% pensam que “ela tem vergonha de que os outros saibam que ela sofre violência e 58% afirmam que ela tem medo de ser assassinada se acabar com a relação.
- Fim de relacionamento é visto como momento de maior risco à vida da mulher. 85% concordam que Mulheres que denunciam seus maridos/ namorados agressores correm mais risco de serem assassinadas por eles
- 92% concordam que as agressões contra a esposa/companheira ocorrem com frequência, podem terminar em assassinato.
- 88% consideram que os assassinatos de mulheres por parceiros aumentaram nos últimos 5 anos.
- 91% consideram que hoje os assassinatos de mulheres por parceiro são mais cruéis e violentos.



4.       Rede de atendimento: 
- 97% conhece a delegacia da mulher,
- 44% conhece o centro de assistencia social,
 37% sabem sobre atendimento social e psicologico,
 37% sabem da central de atendimento telefonico,
- 32% sabem sobre casa abrigo temporaria,
- 29% sobre defensoria publica de violencia doméstica,
- 28% sobre serviço de saude especializado,
- 25% promotoria de justiça de violencia doméstica,
- 24% sabem sobre juizado de violencia doméstica.
 31% das mulheres conhecem uma mulher que já utilizou algum serviço de apoio
- 40% conhecem um número de apoio a mulheres vítimas de violência, sendo que 20% mencionam o 180.
-  97% apontaram a delegacia da mulher e/ou a polícia como serviço de apoio que deve ser procurado.
- 46% acredita  que a mulher que sofre violência doméstica NÃO conta com apoio do Estado para denunciar o agressor e 47% acredita que SIM.
- Apenas 2% nunca ouviram falar da Lei Maria da Penha, 66% sabem muito ou sabem algo a respeito da Lei e 32% já ouviram falar mas não sabem quase nada da Lei
- 86% concordam que as mulheres passaram a denunciar mais os casos de violência doméstica com a Lei Maria da Penha
- 57% concordam que mais homens agressores foram punidos a partir da Lei,

5.Responsabilização do agressor:
- a maioria acha que os crimes contra as mulheres nunca ou quase nunca são punidos.
 Metade da população considera que a forma como a Justiça pune não reduz a violência contra a mulher.
- 57% acreditam que a punição dos assassinos das parceiras é maior hoje do que no passado
- 85% consideram que a Justiça não pune adequadamente os assassinos das parceiras, destes:  42% consideram a justiça muito lenta, 29% afirmam que a pena é pequena, 14% considera que a justiça não prioriza julgamentos de crimes ontra mulheres e para 13% a justiça é incompetente.


Com todos estes dados, podemos afirmar que a violência doméstica está na agenda de preocupações da sociedade. 

A pesquisa mostra que a sociedade sabe que a violencia doméstica existe e afirma que ela  tem aumentado nos ultimos anos, mas ela tem aumentado ou é uma questão que teve mais visibilidade nos últimos anos?

A Lei Maria da Penha contribuiu para o debate com a sociedade, dando visibilidade a violência que ocorre em  espaço privado “dentro de quatro paredes”, e o que era visto como um problema entre o casal, passou a ser reconhecido como um direito da mulher, o direito de viver uma vida  sem violencia.

A responsabilização do agressor e o afastamento através de medidas protetivas, parecia ser a solução para coibir a violencia, mas para o entendimento da sociedade isso faz com que o numero de assassinatos cresça.

Em Santa Catarina, os dados fornecidos pela Secretaria de Segurança Pública, tem mostrado que a violencia contra a mulher no estado apenas cresce.  E vários são os fatores, entre eles: o fato de sermos um estado sem qualquer política de enfrentamento a este tipo de violencia, ou de assistência as vitimas.

Faz-se urgente: implementar a Lei Maria da Penha  com todos os equipamentos necessários de atenção as mulheres em situação de violência doméstica ou familiar, efetivar organismos como coordenadorias ou secretarias de politicas para as mulheres e conselhos de direitos da mulher, construir politicas de enfrentamento a violencia e de empoderamento das mulheres, realizar campanhas que dialoguem com todos e todas sobre o que significa vivermos em uma sociedade que reconhece a existência da violência doméstica contra a mulher mas que cultiva a máxima de que “em briga de marido e mulher ninguem mete a colher”.

É inaceitável permitir que mulheres continuem vivendo em situação de violência por terem medo de não serem assistidas e em função disto, serem assassinadas. Ou,  por sentirem vergonha em assumir que vivem uma relação de dor.

É preciso romper este silêncio, é preciso que a sociedade não tolere mais frases como: “mulher que apanha é porque provoca”, “estupraram porque deu mole”, “casamento é pra vida toda”, “ser mulher e mãe é padecer no paraíso”.

Precisamos, urgentemente, construir uma sociedade com equidade de gênero, desenvolvida e socialmente transformada.


segunda-feira, 15 de julho de 2013

Assédio Moral no Trabalho – Conhecer para Combater



“Morder o fruto amargo e não cuspir mas avisar aos outros o quanto é amargo, cumprir o trato injusto e não falhar mas avisar aos outros quanto é injusto, sofrer o esquema falso e não ceder mas avisar aos outros quanto é falso; dizer também que são coisas mutáveis... E quando em muitos a noção pulsar – do amargo e injusto e falso por mudar – então confiar à gente exausta o plano de um mundo novo e muito mais humano.” 
(“Tarefa” – Geir Campos)






1. Introdução

O assédio moral nas relações de trabalho é um tema novo no Brasil, praticamente o debate inicia em 2000, a partir da divulgação de uma pesquisa realizada pela Dra Margarida Barreto em dissertação de Mestrado em Psicologia Social, sob o título “Uma Jornada de Humilhações”. Após a primeira publicação, o tema não saiu mais das pautas de todos os segmentos da sociedade. Porém, apesar dos intensos debates, há ainda inúmeras dúvidas quanto ao conceito de assédio moral no trabalho, como reconhecê-lo, suas conseqüências a saúde de trabalhadores e trabalhadoras e o que fazer para combatê-lo. E é nesta perspectiva que este trabalho será desenvolvido.

Para uma melhor compreensão é necessário entender que assédio moral nas relações de trabalho “é a exposição dos trabalhadores e trabalhadoras a situações humilhantes e constrangedoras, repetitivas e prolongadas durante a jornada de trabalho e no exercício de suas funções, sendo mais comuns em relações hierárquicas autoritárias e assimétricas, em que predominam condutas negativas, relações desumanas e aéticas de longa duração, de um ou mais chefes dirigida a um ou mais subordinado(s), desestabilizando a relação da vítima com o ambiente de trabalho e a organização, forçando-o a desistir do emprego.”(1)


A Pesquisa realizada no ano de 2000, com 2072 trabalhadores e trabalhadoras de 97 empresas de grande, médio e pequeno porte dos setores químico, farmacêutico, plástico e similares de São Paulo e Região, constata que 42% dos (as) trabalhadores (as) apresentaram histórias de humilhações e constrangimentos, onde 494 mulheres (56,8%) e 376 homens (43,2%) sofriam violência moral no trabalho. Já em 2005, em defesa de Doutorado, Dra Margarida relata outra pesquisa que envolveu 42 mil trabalhadores/as de empresas públicas e privadas, governos e ONG`s. Onde 10 mil pessoas (23,8%) declararam já ter sofrido algum tipo de violência psicológica e humilhação no trabalho; 63% mulheres e 37% homens; 70% dos homens assediados pensaram em cometer suicídio; 90% das mulheres sofreram de pensamentos fixos e perda de memória; 70% dos homens e 50% das mulheres tiveram depressão. 

O tempo que uma pessoa suporta essa violência na iniciativa privada e nas ONG`s, dura entre seis e doze meses. E nos órgãos públicos, 60% dos casos duram mais de 37 meses. Através destes resultados, verifica-se que nenhum setor está imune a esta prática perversa e cruel, seja público ou privado, governamental ou não governamental, o assédio moral está presente adoecendo trabalhadores e trabalhadoras, expondo-os cotidianamente a humilhações e discriminações, violando os direitos mais fundamentais, aviltando a identidade e personalidade. É uma violência invisível aos olhos, porém concreta e objetiva, no que refere a dignidade e danos a saúde.

Vivenciamos a realidade de um mundo cada dia mais globalizado, em que este novo contexto é “marcado pela mundialização do capital, com acordos internacionais, desterritorialização econômica, novos arranjos de produção e de consumo, perda da autonomia dos Estados, e a nova noção de tempo e espaço; a reforma do estado, com base no pensamento neoliberal, minimização do Estado, políticas focalizadas, refilantropização da questão social; e, a reestruturação produtiva, com transformações no mundo do trabalho, flexibilização de contratos de trabalho e de direitos sociais”(2) , nos remete a necessidade de uma análise mais profunda sobre a nova morfologia do trabalho.


2. O mundo do trabalho e o trabalho neste mundo

As mudanças no mundo do trabalho, as várias formas de precarizações e de violências sofridas por trabalhadores e trabalhadoras e simultaneamente, os conflitos antagônicos existente entre capital e trabalho, com a conivência do Estado (nas três esferas), tem sido patrocinados e sustentados pela barbárie neoliberal.

Retomando um debate que surgiu há séculos com Karl Marx, necessitamos, urgentemente, buscar entender esta relação entre homem e sociedade, o surgimento do capitalismo e de que forma superá-lo. Marx afirmava que “existe uma eterna relação entre indivíduo e sociedade, que faz com que tanto a sociedade quanto o homem se modifiquem, desencadeando o processo histórico-social”, com a afirmação de que “os homens fazem a história, mas não a fazem como a querem. Eles a fazem sob condições herdadas do passado”(3)

Estas condições devem nos fazer refletir sobre de que forma as estruturas sociais atuam diretamente sobre nós, sobre quem somos e de que forma agimos, como nos relacionamos com a natureza e entre nós mesmos.

Para Marx, “o estudo da sociedade começa quando tomamos consciência de que o modo de produção da vida material condiciona o desenvolvimento da vida social, política e intelectual em geral”(4). Ora, se passamos a maior parte de nossas vidas em função do trabalho, ele continua central em nossas vidas e nada mais “natural” que o trabalho determine quanto tempo teremos dedicado a nós mesmos, ao que nos dá prazer, a nossa educação, saúde, lazer.

Essa condição, nestes termos, não pode e nem deve ser considerada “natural”, em especial, se o que prevalece é o sofrimento no trabalho. Ricardo Antunes nos afirma que

“O Brasil, a partir dos anos 90, inseriu-se no mundo produtivo global pelo pior caminho – sendo uma espécie de fornecedor em algumas áreas industriais e de serviços relevantes[...] Quando o neoliberalismo e a reestruturação produtiva – duas peças do mesmo complexo – aqui foram implantados, fez-se o desastre. A reestruturação alterou profundamente o mundo da materialidade – empresa enxuta, concentração, oligopolização, monopolização, sob o comando da financeirização. Já o neoliberalismo criou esse ideário e pragmática de que era preciso privatizar e modernizar. Privatizou-se tudo.”(5)


Deste modo, a precarização do trabalho passou a ser o eixo principal que se move capital e trabalho, em que o trabalho infantil, o trabalho escravo e o não cumprimento de Normas e Leis trabalhistas, servem como fatores diferenciais na composição do preço dos produtos e serviços.

De acordo com a Dra Tânia Franco (6), passamos por várias formas de precarização no trabalho: a precarização de vínculos e relações contratuais, onde os contratos existem, mas não são respeitados, burlar a legislação virou hábito, a perda dos benefícios indiretos como planos de saúde, alimentação e transporte; desestabilização dos estáveis e instáveis (terceirizados); a precarização das condições de trabalho e organização, com o aumento de ritmo, controle mais rígido, monitoramento e intensificação de metas inalcançáveis, aumento da jornada, acúmulo de funções, rotatividade, exposição alta a riscos; a precarização da segurança no trabalho, em que não há políticas de treinamento aos terceirizados, não há informação para os riscos (década de 80 não há riscos, década de 90 há riscos e podemos controlá-los), faltam medidas protetivas de trabalho, terceirizados se sujeitam aos riscos para não serem demitidos; a precarização de representação coletiva e organização sindical, visando a resistência, produzindo discriminação entre estáveis e instáveis terceirizados considerados como um incômodo estrangeiro (a presença dos temporários e terceirizados é vista como uma ameaça à estabilidade dos efetivos).

Condições diferenciadas entre estáveis e instáveis, estatutos diferenciados. Discórdia entre sindicatos com quem defende quem, sendo que estão do mesmo lado da trincheira. Judicialização da questão social do trabalho sob a negativa de mobilização sindical (um exemplo desta judicialização são os dissídios coletivos que enfraquecem as greves e as negociações); e, precarização econômica, onde há uma autonomia outorgada, controlada, consentida e obrigatória, onde a relação interempresas no âmbito da terceirização, diz respeito a um movimento de concentração e atomização dos aparelhos produtivos e se constitui numa estratégia utilizada pelas empresas para a expansão da subcontratação em cascata, exemplo: algumas cooperativas, empresas “filhotes” ou do “eu” sozinho. Deste modo, a precarização constitui um novo risco do e no mundo do trabalho, impondo a trabalhadores e trabalhadoras novas patologias e novos modos de andar a vida.

A Constituição Federal do Brasil de 1988 (com nova redação no ano de 2000) reconhece em seu Artigo 6o que são direitos sociais a educação, a saúde, o trabalho, a moradia, o lazer, a segurança, a previdência social, a proteção à maternidade e à infância, a assistência aos desamparados, para todos os brasileiros e brasileiras; porém “desregulamenta”, em vários parágrafos do Artigo 7º, o trabalho como um direito social, quando permite que acordos sejam firmados entre empregadores e trabalhadores e trabalhadoras, em detrimento as conquistas estabelecidas na própria Constituição.

A exemplo, os contratos de trabalho temporários, onde os direitos são diferenciados para quem exerce a mesma função no mesmo local de trabalho, ou mesmo, os bancos de horas assinados com o intuito de aumentar a jornada de trabalho e, consequentemente, aumentar a exploração da força de trabalho e da extração da mais valia. Este aspecto, inviabiliza qualquer possibilidade de “inclusão responsável” (entendendo o acesso ao trabalho com todos os direitos assegurados pela legislação trabalhista vigente no país) daqueles já excluídos do processo de produção.

Conforme afirma Faleiros (7), “a exclusão é um processo dialético e histórico decorrente da exploração e da dominação com vantagens para uns e desvantagens para outros, com impactos de disparidade, desigualdade, distanciamento, inferiorização, perda de laços sociais, políticos e familiares com desqualificação, inacessibilidade a serviços, insustentabilidade e insegurança”.

Como afirmamos anteriormente, as várias formas de precarização advindas com a nova configuração do trabalho, possibilitam uma série de retrocessos, utilizando artifícios diversos e a judicialização da questão social do trabalho. As várias formas de contratações (terceirizadas, temporárias) possibilitam contratos de trabalhos informais, ilegais ou assegurados por leis que flexibilizaram as relações de trabalho, ou seja, há o desmonte do trabalho socialmente protegido. Emergem, então, novas expressões da questão social: desemprego estrutural, subemprego, descaracterização dos acidentes e doenças relacionadas ao trabalho e subnotificações, a falta de cobertura de serviços sociais, como a previdenciária. E, sobretudo, o medo de perder o emprego.

Durante a primeira revolução industrial houve uma inversão completa da relação entre humanidade e com e na natureza. A natureza e o ciclo dia e noite eram respeitados e reconhecidos como nossos biorritmos, ainda hoje, desconhecemos e negligenciamos que somos seres biopsicofísicos e que se faz urgente respeitarmos nossos ritmos, os tempos sociais são incompatíveis com o tempo biológico, e essa ruptura com a natureza traz o desrespeito com a vida humana.

Neste novo contexto, a violência moral que a classe trabalhadora vive no dia-a-dia, as exigências além do que o corpo e mente suportam, refletem diretamente em seu comportamento, em suas relações com a família e na própria sociedade. Com o Eu fragmentado, não se sente inserido neste mundo no qual o respeito, a alegria e reconhecimento não se conjugam. Ao contrario, o que impera e se instaura é uma trágica cisão, na medida em que se sente sozinho, sem confiança, sem tempo sequer para si ou para a família e amigos.

Algumas vítimas de assédio moral no trabalho por não conseguirem expor sua dor e serem submetidas a longas jornadas, a exigências desumanas e serem discriminadas, constrangidas e humilhadas de forma constante e repetitiva, sem ter animo para reagir, pois os múltiplos medos, em especial o medo de perder o emprego é maior, passam a ter reações agressivas contra os outros e a si próprio, tendo como conseqüência frequentemente, o consumo de drogas, o aumento do consumo de álcool e fumo que o faz isolar-se, levando-o a afastar-se dos outros, prejudicando o seu convívio social.

Como ampliação do vivido no trabalho em outros espaços, teremos a violência doméstica e contra a mulher (não as justificando), as ideações suicidas, o suicídio ou as tentativas. Este último mais presente entre os homens, muito em função da dificuldade de exporem os sentimentos e a demora pela busca ao atendimento médico. As pesquisas mostram que as mulheres são as maiores vítimas de assédio moral, mas há de se observar que as mulheres são as que mais denunciam e procuram por um tratamento.

Faz-se urgente, a necessidade de despertar a consciência de classe em trabalhadores e trabalhadoras, e que estes compreendam sua importância no processo de elaboração e efetiva implementação das políticas de prevenção e eliminação das violências no local de trabalho. Como perspectiva, devemos desconstruir a cultura da indiferença, do medo e da resignação que conduz à naturalização das desigualdades sociais, dos atos de violência, de preconceitos de gênero, raça e etnia, geracionais e de orientação sexual, contribuindo para que necessidades e interesses de trabalhadores e trabalhadoras, de fato, sejam reconhecidos.

E, acima de tudo, a compreensão de que a vida cotidiana em uma sociedade moldada ao modo de produção capitalista está condicionada a ideologia do capital, e é através do verdadeiro sentido do que é afetividade ética, respeito ao outro e compromisso pratico com os valores libertários, em sua radicalidade, que poderemos e devemos, abrir mão das vontades particulares para uma consciência de si e para si, ou seja, uma consciência humano genérica.

Somente assim, podemos nos sentir um ser histórico, um Homem inteiro, um ser da razão e emoção, responsável e autor das próprias transformações, que atua consigo, com o outro e com a comunidade de homens e mulheres, tecendo novas relações no trabalho e socialmente.

As reflexões de NETTO (8) nos apontam saídas para a superação das várias formas de alienação, quando afirma que,

“A consciência humano-genérica (...) só se dá quando o indivíduo pode superar a singularidade, quando ascende ao comportamento no qual joga todas as suas forças, mas não toda a sua força numa objetivação duradoura (...). Trata-se então, de uma mobilização anímica que suspende a heterogeneidade da vida cotidiana – que homogeneíza todas as faculdades do indivíduo e direciona num projeto em que ele transcende a singularidade numa objetivação na qual se reconhece como portador de consciência humano-genérica. Nesta suspensão (...) o indivíduo se instaura como particularidade, espaço de mediação entre o singular e o universal e comporta-se como inteiramente homem.”

Podemos concluir que para o fim dessas práticas nas relações de trabalho, não bastam denúncias individuais contra este ou aquele, pois ninguém nasce assediador, violento ou agressor.

Deste modo, o Capital lida com as humilhações e constrangimentos como se fosse uma ferramenta ou instrumento de controle e punição, ao cobrar as metas e resultados, transformando a vida da classe que vive do trabalho em algo que vai muito além de uma simples relação interpessoal.

Dizendo de outra forma: o capital explora, expropria e aliena o cotidiano dos trabalhadores e trabalhadoras, de forma direta e objetiva; indireta e sutil.


3. O que fazer?

É necessário lutar além dos muros da empresa e no intramuros. Lutar por uma sociedade justa e igualitária, humanizar as relações, respeitar as diferenças, trazer de volta às práticas diárias de apoio mutuo, reconhecimento do saber-fazer, autonomia e respeito ao outro. Estes são sentimentos importante em que o outro é visto como um legitimo outro na convivência. São sentimentos e valores que estão se perdendo em um mundo cada vez mais fragmentado e líquido em suas relações, onde deletamos pessoas da mesma forma que deletamos arquivos; a solidariedade, fraternidade, verdade, amizade, o amor, não fazem mais parte do universo dos considerados “vencedores” e transformados em colaboradores.

Devemos sentir a dor do outro, olhar nos olhos dos companheiros e companheiras, acreditar e construir relações verdadeiras de amizade e de cumplicidade. Sair de nossos “muros, grades, armaduras”, e pensar, lutar e agir em favor do coletivo. Provar do fruto amargo e dizer o quanto é amargo, desnaturalizando a coisificação do Ser Humano, o Capital nos condicionou a sermos coisas e olharmos o outro como coisas, não como seres humanos e iguais em direitos.

Há a necessidade, também, que diversos segmentos cumpram com seu papel histórico, por exemplo, o Estado deve garantir políticas públicas para a segurança e saúde da classe trabalhadora; realizar campanhas esclarecedoras na mídia; sancionar leis, que conceituem este mal e que responsabilizem as empresas que praticam e permitem o assédio moral nas relações de trabalho; reconhecer que todas as vítimas de assédio moral, que necessitam de afastamento do trabalho para tratamento de saúde, têm o direito a receber o auxílio doença acidentário; ampliar a rede de atenção integral a saúde do trabalhador e os centros de atenção psicossocial.

As Empresas devem promover o fim de toda e qualquer forma de discriminação, humilhação e constrangimento; informar todos os trabalhadores e trabalhadoras sobre assédio moral; manter condições de trabalho seguras e saudáveis; apoiar a organização de comissões internas para fiscalização e prevenção; as Empresas também adoecem e perdem muito quando permitem e estimulam essas práticas.

Os Sindicatos devem incluir nos acordos e ou convenções coletivas, cláusulas sobre assédio moral; organizar Espaços de Acolhimento, com assessoria de profissionais do Serviço Social; orientar e informar os trabalhadores/as através de materiais impressos, com fácil compreensão e exemplo de situações onde trabalhadores e trabalhadoras se reconheçam; formar seus coordenadores e empregados/as; priorizar a saúde e segurança da classe trabalhadora; dizer não às horas extras, banco de horas, PLR por assiduidade e produtividade; apoiar, incondicionalmente, o (a) trabalhador (a) vítima de assédio moral; denunciar; participar de conselhos e exercer seu papel enquanto controle social. Compreender fundamentalmente, que o assédio moral diz respeito a toda a classe trabalhadora. Não basta "medicalizar" ou "judicializar" a questão, a violência moral que trabalhadores e trabalhadoras sofrem cotidianamente deve ser considerada como uma estratégia utilizada pelo capital na luta de classes.

Os Trabalhadores e Trabalhadoras devem rever suas prioridades, humanizar as relações, ser solidário a dor do outro, ser amigo e companheiro; lutar contra qualquer forma de discriminação; anotar diariamente as humilhações sofridas, com hora e data; denunciar na Superintendência Regional do Trabalho, Ministério Público do Trabalho, Sindicato, conversar com a família, amigos; resistir a toda e qualquer manifestação de assédio moral, jamais pedir demissão; organizar associações e grupos de solidariedade; procurar o médico de sua confiança e relatar o que está acontecendo; denunciar, informar, resistir e lutar.

A Família tem um papel importante neste processo, deve apoiar, incondicionalmente, a vítima de assédio moral, sem cobranças e desconfianças. Saber entender o que é essa dor invisível, que humilha, constrange e discrimina, que reduz o ser humano ao “zero absoluto”. Incluir-se no tratamento, a família também adoece.

Quando as vítimas de Assédio Moral sabem o que é esta violência, passam a informar e a lutar para transformar a forma como o trabalho está organizado. Deixam de ser somente vítimas e passam a ser agentes de transformação, na busca de um ambiente de trabalho seguro e saudável. As vítimas de assédio moral podem sim, sair da condição de vítimas apenas, para agentes de transformação, e um exemplo para esta afirmação encontramos no Grupo “Bancários e Bancárias pela Vida”.


4. Ações inovadoras

O Sindicato dos Bancários de Florianópolis e Região em 2007 inovou, quando pensou um Espaço de Acolhimento e Informação para trabalhadores e trabalhadoras adoecidos em função do trabalho, a perspectiva inicial era ter apenas um espaço para dar encaminhamento as demandas diárias, porém, a necessidade de filiados e filiadas ia além de resolver o encaminhamento de documentos, para eles era necessário construir um espaço de debate, reflexão e ação, pois queriam fazer algo para que seus companheiros e companheiras de trabalho não viessem a adoecer como eles adoeceram.

Nascendo então o Grupo “Bancários e Bancárias pela Vida”, com reuniões mensais e momentos de reflexão sobre o mundo do trabalho, o que faziam e como faziam o trabalho, como emanavam as ordens, como se organizava o trabalho e qual o papel das políticas de gestão. Deste modo, compreenderam a importância do estar juntos, unidos através de sua representação sindical; passaram a se reconhecer enquanto sujeitos de transformação e autores de suas próprias histórias, superaram suas dores e criaram laços.

Hoje, um número considerável de participantes deste grupo, está na condição de dirigente sindical, propondo políticas de prevenção e de enfrentamento ao assédio moral. Os laços de solidariedade, cumplicidade, amor, companheirismo e de resistência, foram fundamentais para a compreensão do que passavam no dia-a-dia. E com este belo exemplo, finalizo e reafirmo que formar, informar, resistir, unir, denunciar e, principalmente, amar e fortalecer os laços afetivos, são as nossas maiores armas para o fim deste mal chamado assédio moral e transformação social.


“Saber viver requer se permitir sonhar, é alimento a alma e coração.
Que meus dias sejam feitos de sonhos e desejos, mesmo que impossíveis
aos olhos de um mundo cada dia mais líquido.”
(Schirlei Azevedo)


5. Bibliografia:

(1) Dra Margarida Barreto – www.assediomoral.org.br
(2) IAMAMOTO, Marilda Vilella – Capital Financeiro, Trabalho e Questão Social. São Paulo: Cortez, 2007.
(3) SELL, C. E. . Sociologia Clássica: Durkheim, Weber e Marx.. 3. ed. Itajaí/Blumenau: Editora da Univali/Editora da Furb, 2003).
(4) IANNI, Octavio. Marx. São Paulo: Ática, 1992. Grandes cientistas sociais, n.10
(5) ANTUNES, Ricardo e POCHMANN, Marcio - Entrevista: O novo mundo do trabalho. O trabalho no novo mundo; UNICAMP – 2007.
(6) FRANCO, Tânia - Seminário Nacional de Saúde Mental e Trabalho. Fundacentro. São Paulo, 2008
(7) FALEIROS, V.P. Inclusão Social e Cidadania. In Debates Sociais. Rio de Janeiro: CBCISS, n°65/66, ano XLI, 2006, pg. 107-120
(8) NETTO, José Paulo; CARVALHO, Maria do Carmo Brant. Cotidiano: conhecimento e crítica. 5.ed. São Paulo: Cortez, 2000.



Violência contra a Mulher - SC 2014